Mil escusas:
porque el tiempo me ha volado y no he continuado con mi diálogo con los lectores, sobre todo con los fieles.
Un  perdón:
porque espero encontrar mi tiempo y reencontrar a los interlocutores.
Un propósito:
seguir comunicándome por este medio.

Hay un dicho que ha mí nunca me ha gustado: «el camino del infierno está sembrado de buenas intenciones».
Lo entiendo, quiere decir: no basta con tener buenas intenciones, hay que llevarlas a la práctica. Y es verdad.
Pero también es verdad que lo mejor que tenemos es la buena intención, porque nos permite recomenzar y proponernos entregar nuestra vida nuevamente.

Por eso tengo  la buena intención de al menos una vez cada quince días, si puedo más, mejor, escribir algunas líneas.

Entonces aprovecho y te invito a que me perdones, si no respondí, pero también te perdones a ti tus inconsecuencias, tus fallas y que hagas  el propósito en recomenzar con algún buen propósito que habías dejado.

Para ello, te invito a poner la confianza en Dios, de quien siempre  se puede esperar que nos auxilie para serle gratos en el cumplimiento de algún propósito que el mismo Espíritu Santo haya inspirado.

Así que: adelante.

Amicus Sponsi
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.