Comparto la charla El Padre nos llama en el culto.
He querido aportar desde tres realidades:
I) El Padre nos llama: la existencia cristiana es fruto de un llamado,
una vocación. No elegimos nosotros creer, sino que el Padre nos llama por Cristo en el Espíritu, en la Iglesia.
II) Esta llamado y elección lo realiza por la Palabra de Dios. Esta Palabra, son muchas palabras, porque Dios se
abaja a nuestras limitaciones. Pero es una única Palabra: el Hijo y Verbo de Dios, Jesucristo.
III) El lugar principal de esta Palabra que llama, del Verbo de Dios que nos habla y nos llama es la
Sagrada Liturgia, el culto perfecto en el que Cristo nos introduce.
Por eso, desarrollamos cómo vivir el llamado de Dios, no por «lecturas» (que también pueden darse), sino
en primer lugar en el acontecimiento de la escucha de la Palara proclamada en el seno del culto de la Iglesia.
De aquí la atención a las formas, los ritos, con los que la Iglesia vive, proclama y recibe a Cristo mismo, Verbo de
Dios, lo acoge y lo venera.
