El introito, o canto de entrada de la Santa Misa, es la primera oración con la Iglesia comienza a contemplar, a orar el misterio que se celebra ese día.

En el caso: comienza con “he aquí el Señor Dominador”. Nos presenta a Cristo.

La músida gregoriana, o la inspirada en ella, es la mejor oración para mirar al Señor que se revela ante las naciones.

Leer aquí comentario al introito Ecce Dominator Dominus, del día de la Epifanía del Señor aquí

Texto latino de este introito y enlace para la música, así como texto en español con música inspirada en el gregoriano, ver aquí

Si no le permite ver la partitura en español, vea aquí