LAS EXEQUIAS DEL PAPA FRANCISCO y LA NECESARIA CONVERSIÓN a la LITURGIA y en la LITURGIA
Con ocasión de los ritos funerarios del Papa Francisco, especialmente el traslado del cuerpo a San Pedro y la Misa de réquiem, se ha podido ver en el mundo entero una concreta celebración de la Liturgia católica de difuntos.
A partir de lo que hemos visto y oído, me ha parecido oportuno aportar mis reflexiones con respecto a la situación actual de la Liturgia de rito romano y proponer algunos aspectos del llamado a la conversión al culto, a la Liturgia[1].
Como discípulo quiero seguir el legado del Papa Benedicto, que enseñó con su sabiduría y con sus mismas celebraciones que la renovación de la Iglesia, la verdadera reforma, tiene su centro en la renovación de la comprensión de la Liturgia y principalmente en los mismos actos de culto.
En la introducción a la versión rusa del tomo XI de sus obras completas, dedicado a la Liturgia, comenzaba el Papa Ratzinger con la cita de San Benito: Nihil Operi Dei praeponatur – Nada se anteponga al Culto Divino. Y más adelante agregaba: “La causa más profunda de la crisis que ha trastornado a la Iglesia reside en el oscurecimiento de la prioridad de Dios en la liturgia. Todo esto me llevó a dedicarme al tema de la liturgia más ampliamente que en el pasado porque sabía que la verdadera renovación de la liturgia es una condición fundamental para la renovación de la Iglesia”.
Con espíritu de servicio y sin querer provocar inútiles polémicas, pero con la libertad de los hijos de Dios, comparto mis pensamientos que espero puedan ser útiles para el nuevo movimiento litúrgico, que el entonces Cardenal Ratzinger esperaba impulsar, “un movimiento hacia la liturgia, que lleve a una celebración adecuada de ella, tanto interna como externamente”[2].
Agradezco profundamente a InfoCatólica que publicó ambos artículos.
Las exequias del Papa Francisco. Una escuela de recta oración litúrgic
https://www.infocatolica.com/?t=opinion&cod=52258
Las exequias del Papa Francisco (II): una conversión necesaria
https://www.infocatolica.com/?t=opinion&cod=52277
[1] Muchos de mis pensamientos se encuentran en mi obra Sursum corda – levantemos el corazón, Buenos Aires – Montevideo- México, 2010, especialmente en el capítulo III. Se pude leer en https://amicus-sponsi.com/mis-libros/. Ver también https://amicus-sponsi.com/sursum-corda-discipulado/
[2] Joseph Ratzinger, El Espíritu de la liturgia, Ediciones Cristiandad, 2014, p.48.

No se oyó: «In Nomine Patris … «, sino que lo primero que se oyó fue «Pax Vobis …».
Yo lo que vi fue que el canto por el coro del Kyrie produjo una gran distracción para los asistentes, ya que el canto anterior ya había sido largo (ahora veo que Su Excelencia lo denomina admirable), pero después de comenzar la Misa un nuevo canto por el coro, o similar, lo cual producía un aparente parón a la Misa, y parecía sorprender. Menos mal que luego no fue demasiado largo por este motivo. Cuando hablaba el Celebrante uno sentía alivio.
En general, lo del coro no creo que se trate de simple decadencia, sino que se pretende que el pueblo no cante porque lo dificultan al máximo, hasta hacerlo casi imposible. Y la gente muy mayor puede decir: ¿esto es Misa?
Con lo preciosa que es la Misa con los cantos de siempre; pero a todo le cambian la melodía, y eso como poco.
Perdón, decadencia claro que es, pero me refería a que no vino por vía meramente natural por el paso del tiempo, sino que hubo una intencionalidad al respecto, igual que en la decadencia de costumbres.
Con respecto a la Misa de hoy, yo había leído que la música debe cesar cuando el Celebrante ya está en su sitio.
Sí se ven diferencias:
https://www.youtube.com/watch?v=hIMqkt8P2tY
Me pareció muy bonita la última celebración de canonizaciones del Papa Francisco, el 20 de octubre de 2024; el Papa Francisco, al parecer, tiene en la actualidad el record de canonizaciones:
https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Santos_canonizados_por_Francisco
https://www.youtube.com/watch?v=BNlh42oYfM0